Héctor y la vergüenza olvidada

"Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte se esconde un pozo" .

El Principito

 

Adoro hacerle fotos a mi hijo. Me gusta el desparpajo que muestra ante la cámara y su naturalidad, con esa mirada, a veces dulce, otras veces desafiante.

No todos los niños son así, algunos se muestran más cohibidos y tienen verdadero pavor a mostrarse tal como son ante la cámara. Sin embargo, cuando a un niño le motivas  a hacer algo que le gusta, ya sea saltar, correr, hacer muecas o lanzar su juguete preferido, lo más seguro es que te responda.

Eso hice con Héctor. Bea su madre, compañera fotógrafa, no tenía apenas fotos de Héctor, salvo las que se dejaba hacer con el móvil. Así que un buen día, aprovechando el pequeño estudio de mi amiga, y, todo hay que decirlo, con la ayuda de mi hijo, y de Bea, claro, conseguí hacerle una sesión de fotos al pequeño, quien, feliz con sus juguetes los lanzaba olvidándose de la cámara. Aquí están los dos, pasando una mañana diferente.


Escribir comentario

Comentarios: 0